!ADVERTENCIA!

En esta noche especialmente fría y silenciosa, de un día especialmente soleado y agitado, estoy sentado frente a mi computador tratando de descifrar y organizar todas las ideas que se me vienen a la cabeza. Hoy, especialmente hoy, me he dado cuenta de que todo se salió de control.

Ya no importa... no busco el perdón y tampoco lo otorgo

Ya no importa... no busco el perdón y tampoco lo otorgo

El sol brilló desde temprano, el viento no sopló muy fuerte. La gente caminó acelerada y yo caminé muy lento. Caminé con las manos en los bolsillos y mis ojos ocultos bajo la visera de mi gorra. Caminé lento, con la cabeza abajo. Caminé mucho. No observé nada. No leí slogans en las vallas, como siempre suelo hacer. No observé mis pies al caminar, como siempre suelo hacer. No me senté en una butaca de la calle a observar la gente pasar, como siempre suelo hacer. Hoy no sentí, no amé, no deseé, no admiré, no sonreí, no suspiré, no los extrañé. Hoy… simplemente… NO.

Y Me Pregunto:

¿Siendo el perdón una palabra tan simple, por qué es tan difícil de otorgar?.  Algunas veces pienso en ustedes dos. Me pregunto si alguna vez de verdad se preguntan cómo estoy.

Me pregunto si ustedes dos se han dado cuenta de lo que en mí vida ha sucedido. Me pregunto si ustedes dos se han dado cuenta de todo el daño producido, de todos los errores cometidos, de todo el dolor causado. Me pregunto si se han dado cuenta de que mi mano de niño no está grabada en sus manos. ¿Está mi mano de adulto grabada en las suyas? ¿Estoy yo grabado en sus manos? ¿Qué va pasar cuando estén ancianos? ¿Me van a recordar?

¿Alguna vez pensaron que yo no los necesitaba para sostener mi mano en cada uno de esos momentos en los que me sentí solo y sin un lugar en ningún lugar? ¿Pensaron que no necesité que alguien me limpiara las lágrimas y me dijera que todo iba a estar bien? ¿Pensaron que un niño se podía educar solo? ¿Pensaron que un adulto puede sobrevivir solo?

P100003345¿Cómo se vive así? ¿Cómo se puede respirar así? ¿Cuando su propia carne estuvo adolorida y desprotegida en la calle, sintieron frio? ¿Sintieron hambre? ¿Sintieron miedo? ¿Lloraron? ¿Miraron a todos lados sin saber hacia donde ir? ¿Sintieron rabia por dentro? ¿Sintieron no poder vivir? ¿Sintieron dolor en los pies? ¿Se rompieron sus zapatos?

¿Era yo un objeto de vergüenza? ¿Fui drogadicto vergonzoso? ¿Fui ladrón? ¿Fui asesino? ¿Fui violador? ¿Fui indigente tocando a su puerta? ¿Qué tipo de vergüenza fui?  ¿Me reprochan la vida que he tenido? ¿Los errores que he cometido? ¿Soy un fracaso ante sus ojos? ¿Qué tipo de vergüenza soy? ¿Es por la realidad de mi sexualidad? Uno de ustedes la aceptó, pero orgullo nunca sintió. Uno de ustedes lo intentó, pero jamás lo logró. El otro simplemente se alejó. Desapareció y en la cara me gritó que en una tumba me arrojó.  En qué lugar desafortunado están nuestros corazones ahora. Qué lastima por el eco sordo del amor. Qué mala fortuna compartimos y qué díscola la vida que se empeña en intentar unir un rompecabezas al que le faltan piezas.

¿Saben que una vez, hace muchos años, al salir del Colegio, con ayuda del director salí por la parte de atrás, con mi diploma en la mano y nadie me estaba esperándo? de nuevo me encontré caminando. Solo, con mis pies al frente de un camino que no sabía a donde me iba a llevar, pero que nunca me he rehusado a andar. Me senté en un andén y mirando el papel enrollado en mi mano, miré mis pies. Los pasos que damos siempre a algún lugar nos llevan y de algún lugar nos traen. Suspiré y continué mi vida. De nuevo solo.

¿Amargado? ¿Adolorido? ¿Lleno de odio? ¿Alienado? ¿Resentido? Mil veces de nuevo ¿Amargado? SI y con mayúscula, SI.  Y me regodeo en el SI. Siento orgullo por este SI de amargura que tengo en el pecho. Lo presiono contra el corazón hasta que grite y duela. Lo exhibo ante el mundo y lo restriego en la cara de quien toque porque mi vida no me la toca nadie más. Ya no estoy en otoño y me paso a invierno. Y ahí me quedo.

Y que me señale quien quiera. Que me juzgue el que le plazca. Que me ataque quien se sienta preparado para hacerlo. Que me dilapiden si de ese juicio y condena merecedor me consideran. Que la luz se apague y ya no se encienda. Que nada importe y nada duela. Que el silencio grite y que me quede mi paz. El horizonte se los otorgo, quédense con el. Llévenselo. Que yo me quedo acá.

Respuestas

  1. Escribir es el desahogo del alma,
    descubrir los ojos de legañas,
    observando el espejo con niebla.
    Esa niebla qué sólo tú vas a desarraigar.

  2. YO TE QUIERO MUCHO MI MAURIS…TOMA MI MANO


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